70º Aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos

Setenta años después de su aprobación por la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos conserva la misma fuerza y pertinencia que tuvo desde el primer día.

Gracias a la DUDH y al compromiso de los Estados con sus principios, se ha reforzado la dignidad de millones de personas, se han prevenido sufrimientos indescriptibles y se han echado los cimientos de un mundo más justo. Aunque sus promesas aún no se han cumplido cabalmente, el hecho mismo de que haya resistido el paso del tiempo es una prueba de la duradera universalidad de sus valores de igualdad, justicia y dignidad humana.We are all equal in dignity and rights

Con miras a poner de relieve el significado que la DUDH tiene para la vida cotidiana de millones de personas, la Oficina del ACNUDH presentará una campaña de un año de duración, el 10 de diciembre de 2017, Día de los Derechos Humanos. Dicha campaña culminará con la celebración del 70º Aniversario de la Declaración, el mismo día de 2018.

La campaña tiene tres objetivos principales: promover, suscitar la participación y estimular la reflexión. Nuestro propósito es lograr la participación de un mayor número de personas en el mundo entero, contribuir a promover la comprensión sobre cómo la DUDH nos empodera a todos y fomentar la reflexión sobre las formas en que cada uno de nosotros puede defender los derechos en la vida cotidiana.

El aniversario de la DUDH es una oportunidad para que el mundo celebre el regalo que este documento representa y contribuya a ratificar las normas y los principios de derechos humanos que ha contribuido a establecer.

Ken Robinson: “Bailar en la escuela es tan importante como aprender matemáticas”

Robinson, en Madrid, tras su intervención en el encuentro EnlightED. SERGIO GONZÁLEZ VALERO
  • Considerado uno de los mayores expertos en educación del mundo, huye de la obsesión de algunos países con los resultados del informe PISA y advierte que centrarse curricularmente en unas pocas disciplinas “no es buena idea”

Wayne Gretzky, el Leo Messi del hockey sobre hielo, fue el máximo goleador de la NHL en 1982. Su secreto, según reconoció él mismo, no se debió a la habilidad, sino a la anticipación: mientras otros jugadores corrían hacia el lugar donde estaba el disco, Gretzky patinaba hacia el lugar donde iba a estar.

Sir Ken Robinson hace suyo el símil en Escuelas creativas (Ed. Grijalbo), a propósito de la cultura de la normalización en los colegios y la obsesión de algunos países por figurar lo más arriba posible en el informe PISA (el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, por sus siglas en inglés). “Comparan sus respectivos puestos en la tabla como si fueran culturistas sacando bíceps”, bromea en su libro de 2015 el que seguramente sea el mayor experto del mundo en educación.

Robinson (Liverpool, 1950) pasó directamente de profesor a gurú en 2006, cuando pronunció su famosa charla¿Las escuelas destruyen la creatividad? (contabiliza más de 53 millones de visualizaciones y es la más vista de la historia de TED). En ella sostenía que todos nacemos con grandes talentos naturales y que la escuela guillotina esas capacidades, ya que allí no se valoran o incluso se estigmatizan. Ex asesor de varios gobiernos y voz autorizada en todo lo relativo a creatividad e innovación dentro del aula, acaba de visitar Madrid. Lo ha hecho invitado por EnlightED, un encuentro internacional impulsado por la Fundación Telefónica, IE University y South Summit que ha analizado la transformación del sistema educativo y los desafíos que plantea el mundo digital.

Con las exquisitas maneras que se le presuponen a alguien con un título concedido por la Reina de Inglaterra, la flema de un británico expatriado en Los Angeles y la agenda de cualquier estrella del rock, Robinson atendió a EL MUNDO después de su intervención, en la que confesó que la primera vez que vino a nuestro país (1969) coincidió en San Sebastián… con Franco.

P. España ha obtenido prácticamente los mismos resultados en PISA desde hace década y media. En el último informe (con datos de 2015), mejoró levemente en lectura y se estancó en matemáticas y ciencias. ¿Deberíamos dejar de prestarle tanta atención o, por el contrario, movilizar los recursos necesarios para conseguir una mejora real?
R. El objetivo de PISA es proporcionar datos útiles a los sistemas educativos nacionales para que puedan adoptar políticas más sólidas. Es un buen planteamiento. Si yo me someto a un chequeo médico, me gustaría obtener información fiable sobre mi condición física. El problema no son los datos, sino lo que hacemos con ellos. Y, lamentablemente, lo que está sucediendo desde que se publicó el primer informe PISA es que muchos países se están preocupando por la posición en el ranking que evalúa esas disciplinas y descuidando muchas otras áreas. Creo que es un uso completamente erróneo. No puedo estar en contra de ayudar a los niños a ser más competentes en matemáticas o lengua, porque ésa es una parte muy importante de la educación, pero no toda la educación.
P. ¿Usted qué propone?
R. Centrarse en unas pocas disciplinas no es buena idea. Recientemente he estado en Londres para insistir en que bailar en la escuela es tan importante como aprender matemáticas. Estoy convencido de que es así porque en todas las culturas tiene un papel fundamental en el crecimiento y el desarrollo humano. Hablamos de alegría, de relaciones sociales, de asimilación cultural… Está demostrado que si tienes un plan de estudios amplio, el rendimiento en matemáticas tiende a aumentar.
P. ¿Por qué?

R. Porque los niños tienen más probabilidades de interesarse por estas otras disciplinas, no por lo único que tienen que hacer. Creo que los problemas a los que se enfrenta el sistema educativo español, como otros, no tienen que ver sólo con lo bien que lo hacen los niños en matemáticas. Tiene que ver con cómo se les motiva en la escuela o cómo se les prepara para un mercado laboral cambiante. Esas cosas no se resuelven subiendo dos puestos en el ranking de matemáticas. Los políticos tienen que entender el lugar que les corresponde en materia educativa.

Robinson admite que le suelen hacer siempre las mismas preguntas: ¿qué le pasa al sistema educativo y por qué? ¿Cómo sería la educación si pudiera cambiarla? ¿Existirían las escuelas? ¿Tendrían que asistir todos los niños? ¿A partir de qué edad? ¿Habría exámenes? “La pregunta fundamental es: ¿para qué sirve la educación?”, resume en el mencionado Escuelas creativas. “La mayor parte de los países desarrollados carecían de sistemas públicos de enseñanza para la mayoría de la población a mediados del siglo XIX. Estos se desarrollaron en gran parte para satisfacer la demanda de obra que produjo la Revolución Industrial y estaban organizados según los principios de la producción en serie […] El problema radica en que, por su naturaleza, estos sistemas educativos ya no sirven para las necesidades completamente distintas del siglo XXI”.

P. La tasa de desempleo juvenil de España (36,3%) es la más alta de la UE, después de la de Grecia (43,7%). ¿No es motivo suficiente para replantearse qué está fallado en el sistema educativo?
R. Absolutamente. En cualquier caso, se trata de una ecuación complicada. Algunos problemas sociales se manifiestan en la escuela, pero no comienzan allí. Hablamos del consumo de drogas -incluso entre niños bastante pequeños- o el acoso a través de internet. Y luego existen otros factores ajenos, que tienen que ver con el patrón de la economía y el cambio en las plataformas industriales de producción. Dicho esto, las escuelas pueden convertirse en parte del problema. No tanto la escuela entendida individualmente, sino todo el sistema educativo. De forma equivocada, hemos puesto un gran énfasis en el acceso a la universidad en detrimento de otros canales. Hemos asumido erróneamente que si los niños siguen los actuales itinerarios de la escuela secundaria, podrán encontrar trabajo. La realidad es que a menudo no lo logran, bien porque carecen de formación o del carácter que les permita ser más emprendedores. Por eso digo que necesitamos diferentes enfoques educativos.
P. Mi hijo tiene dos años. El que viene irá a la escuela. ¿Qué me aconseja?
R. La educación temprana es muy, muy importante. A esa edad los niños necesitan mucho tiempo para jugar, estar físicamente activos y conectarse con otros niños. Así que lo deseable es una escuela que valore este tipo de cosas, que estructure el tiempo de juego y les brinde la oportunidad de trabajar con objetos, con otros niños, escuchar cuentos, cantar y bailar juntos. También para empezar a mirar libros ilustrados y cosas de ese tipo. A esa edad no quieres sentar a los niños y hacer que trabajen duro o de una manera demasiado organizada. Digo esto porque hay una tendencia muy desafortunada a sentar a los niños de tres años para que estudien o aprendan idiomas. Creo que todo eso es muy prematuro.
Fuente: JOSE MARÍA ROBLES, Madrid 20 OCT. 2018 02:58 El Mundo

José María Toro: “Es necesario educar desde la sabiduría del corazón”

Los docentes deben guiar al alumnado para que gestione su mundo emocional, una tarea que también precisa de la colaboración de las familias, según afirma José María Toro, maestro de Primaria, y autor del libro ‘Educar con co-razón’

José María Toro se inició en la docencia en 1982, aunque en los últimos años su trayectoria profesional también ha estado ligada a la formación. Fruto de su experiencia en la escuela ha escrito ‘Educar con co-razón’ (Editorial Desclée de Brouwer)un libro que surge de una necesidad: compartir con otros compañeros docentes lo que para él ha sido vivir su sueño de maestro, una vocación que tuvo clara desde pequeño.

¿Qué aporta esta obra a la labor docente?

Principalmente, recalcar el papel esencial y fundamental de la figura del maestro. El sistema educativo no va a cambiar cuando lo hagan las leyes, sino cuando se modifique la actitud y el modo de proceder de los maestros. En este sentido, el libro ofrece una experiencia real y proporciona una nueva mirada hacia los estudiantes que no son vistos como sujetos u objetos curriculares, sino como una presencia; una mirada que se extiende al rol del docente y a la relación que establece con su alumnado.

 

¿Qué es la co-razón?

El término tiene una gran resonancia simbólica asociada al alma y a lo más auténtico del ser humano, también al ámbito emocional. Tras las vivencias y los descubrimientos a los que he tenido acceso -en torno al papel del corazón en la estructura general del hombre-, me he dado cuenta que es mucho más que una metáfora que resume estas vivencias.

He descubierto que el corazón es un inmenso continente pedagógico al que podemos acceder por muchas costas y litorales, y dividir la palabra es un intento de advertencia. El corazón se asocia a los sentimientos y llama la atención que incluya dentro de ella la palabra razón. No sólo hablamos de emociones y de sentimientos, sino de una cierta inteligencia a la que ya apuntaninvestigaciones recientes que sugieren que existe una sabiduría del corazón. El corazón es mucho más que un músculo cardíaco.

Lograr una educación que combine de manera equilibrada aspectos racionales y emocionales no parece tarea fácil , ¿qué recomendaciones daría?

Hay que caminar hacia esa dirección porque nuestra estructura biológica lo permite, y porque cerebro y emoción están preparados para ello a no ser que exista alguna patología o disfunción de tipo orgánico.

” La emociones esenciales son los sentimientos, actitudes y valores que nos definen y que forman parte de la identidad de cada persona “

Por lo general, en la mayor parte de las bibliografías, las emociones se abordan como una respuesta que da el cerebro de manera automática ante una situación, como si de un mecanismo de adaptación al entorno se tratara. Considero que la emoción es una energía que se pone en movimiento ante un estímulo. Las emociones básicas o universales son emociones de tipo reactivo y siempre van a estar ahí porque son de supervivencia. A partir de aquí, me gusta la posibilidad de abordar lo que yo llamo emociones esenciales: son aquellos sentimientos, actitudes y valores que realmente nos definen, que forman parte de la identidad de cada persona y se manifiestan de manera consciente.

Ha dedicado una parte de su carrera profesional a la dimensión afectiva y emocional en la cotidianeidad escolar. ¿Qué es lo que ha aprendido?

El día a día, o lo cotidiano, es un gran espacio que hay que trabajar. A veces, los maestros damos un curso y creemos que es en esta formación dónde se produce el cambio, pero no es así. El cambio viene cuando ese curso abre una nueva conciencia y el trabajo decisivo se desarrolla cuando toca poner en marcha la formación recibida. En realidad, se trata de un proceso de actualización.

¿Qué aporta esta dimensión a los alumnos en su desarrollo personal?

Nos definen dos ámbitos: el cognitivo y el de la emoción. Hasta ahora la escuela ha estado centrada en la parte intelectual y poco a poco se han ido incorporado las emociones. En mi época de formación como maestro no oí ni una sola vez la palabra emoción ni se explicó cómo atender esta dimensión en el alumno. A mí me enseñaron Didáctica de las Matemáticas y del Lenguaje, contenidos… pero no cómo funciona el cerebro para que pueda facilitar el aprendizaje de los estudiantes. Por supuesto, tampoco me hablaron de la importancia del ámbito emocional.

Ahora, el reto es que las emociones pasen a ser un modo y que los maestros se vean y se sientan a sí mismos y a sus alumnos de otra manera. ¿Al final qué sucede? La escuela tiene un hábito pernicioso: que todo lo que entra por la vía curricular acaba ‘muerto’ en un libro de texto o programa. Para mí, la dimensión emocional más que un contenido que viene a asfixiar al docente (que está sobrepasado por temas curriculares) es una presencia, un latido.

Por ejemplo, el Día de la Paz (30 de enero) se podría abordar de tal manera que el alumnado conectara con su paz y fuera consciente de cómo puede apaciguar un momento de su vida en el que está alterado. Eso es lo que la escuela debería hacer. Más que una actividad, en un momento concreto: sería el ambiente de paz que se respira en ella y evitar el riesgo de que las emociones sean un contenido más; se estaría corriendo el riesgo de que los niños acaben haciendo fichas en lugar de aprender a gestionar su mundo emocional, a conectar con sus emociones y a redescubrir su identidad.

¿Qué consideraciones deben valorar escuela y familia para lograr el desarrollo personal de los estudiantes?

 ” Escuela y familia están condenadas a entenderse y unir sus fuerzas por el bien del alumnado “

Escuela y familia están condenadas a entenderse y unir sus fuerzas por el bien del alumnado. Tiene que existir una mirada de respeto y de aceptación por ambas partes. Un niño ve a su maestro o maestra a través de los ojos de la familia. Si la madre o el padre no respetan al profesor (o el niño siente que su familia odia la escuela,) él en una cuestión de lealtad psicológica profunda inconsciente va a retirar su afecto porque no se puede permitir amar a quien sabe que odia su familia. Y al revés: el maestro tiene que reconocer de manera incondicional a los padres de sus alumnos sabiendo y reconociendo que esa familia pone en sus manos lo que más ama en la vida.

Por otro lado, en lugar de centrarnos en los problemas deberíamos pensar en qué hacer, cómo vamos a trabajar todos juntos para afrontar y abordar las situaciones. A veces caemos en una especie de cadena de reproches y de lo que se trata es de trabajar todos juntos por el bien del alumnado.

Por último, un pequeño test. ¿Qué le sugieren las siguientes palabras?

– Docente: Palabra que designa a una de las funciones, roles o tareas que definen al maestro. Todo maestro es docente pero no todo docente es maestro.

– Emoción: Energía que se pone en movimiento. Tenemos el reto de poner en movimiento esa energía de paz, ternura y alegría que somos en nuestra identidad más profunda.

– Escuela: Espacio donde el niño tiene que aprender tres cosas fundamentales: su identidad, pautas para la convivencia y el acervo cultural de la especie humana.  La escuela es el segundo hogar de los estudiantes.

– Estudiar: Oficio de abrirse a seguir aprendiendo, gimnasia para el conocimiento y ejercicio que se desarrolla para la sabiduría.

 Racional: Una de las partes de nuestro corazón y una de las dimensiones del ser humano.

 

FUENTE: Regina de Miguel – 24 de Octubre, 2018- Educacion 3.0

 

Nuevas tecnologías para la Integración Social – Dr Nicholas Burbules

Nuestro #CEO participó de la Jornada Internacional “Nuevas tecnologías para la integración social” dictada por el Dr. Nicholas Burbules Felicitaciones al Instituto Nacional de Educación Tecnológica – INET – Argentina